Aquí sigo de nuevo, esperando un ¿Como te encuentras?, un mensaje dándome los buenos días, me llegan de todos excepto el tuyo, cuando de repente se me cruzo un artículo acerca de la integridad, yo que siempre lo fui, que conocía mis limites y ahora me veo envuelta en esta situación distante de un amor bien correspondido, quizá tengan razón y lo que realmente sucede es la falta de aceptación mutua, me consideró una persona inteligente, llena de virtudes y también de defectos, no comprendo porque perdí las riendas de lo que me corresponde de esta relación, no eres el chico malo de la película, sólo vamos por barcos que por días van juntos y en otros agarran veredas diferentes y se pierden y les cuesta trabajo reencontrarse, mis esperanzas están puestas en "nosotros" no en ti, hoy quiero que sepas que no están puestas en "ti", realmente es en "nosotros" porque estando juntos logramos cosas gratificantes.
Y es hasta este punto donde comprendí que la espera es compartida porque yo espero sea tu momento y tu esperas sea el mío, estando en pleno desencuentro anhelamos el encuentro más gratificante de nuestras vidas, decidiendo desde nuestra plena libertad hacerlo, nadie nos obliga, lo hacemos por gusto, bien dices si no quisiera ya me hubiera ido, sin embargo hay veces que no vemos más allá de nuestras narices por la desesperación que nubla nuestra vista.